Primero la postura
Antes de dibujar nada hay que saber contra qué se compite y qué se está dispuesto a dejar fuera. Una marca que le gusta a todo el mundo no la recuerda nadie.
Una marca es el conjunto de decisiones que hace que todo lo que publicas se reconozca antes de que nadie lea el nombre. El logo es solo una de esas decisiones.
La mayoría de los encargos de marca llegan pidiendo un logo. Casi ninguno empieza por ahí. Lo primero es decidir qué vas a decir siempre igual y qué no vas a decir nunca. El logo sale de ahí, y sale solo.
Antes de dibujar nada hay que saber contra qué se compite y qué se está dispuesto a dejar fuera. Una marca que le gusta a todo el mundo no la recuerda nadie.
Lo que se entrega tiene que funcionar en un rótulo, en una factura y en la pantalla de un móvil. Si solo funciona en la presentación, no es una marca: es una lámina.
Manual corto, plantillas reales y tipografías con licencia a tu nombre. Una identidad que hay que consultarnos cada vez que se aplica está mal montada.
¿Tienes una marca que ya no te representa, o ninguna todavía?
Escríbenos y hablamos de tu proyecto. Una llamada de treinta minutos: si hay encaje, seguimos. Si no, te lo decimos.