Seika llegó desde California con un encargo poco habitual: un archivo abierto donde guardar referencias, pensamientos visuales y exploraciones antes de que se conviertan en marca, en pantalla o en nada. Algunas ideas sólo necesitan un sitio donde quedarse. Lo ordenamos en tres líneas —cultura digital, sistemas visuales y conceptos sin construir— y construimos la identidad y la web alrededor de esa idea. Deliberadamente sobrio: un archivo y no un escaparate, con tipografía contenida, mucho aire y una navegación que invita a hojear sin prisa.

Portada del archivo de Seika Studio en escritorio
Sección de conceptos sin construir
El archivo en móvil
Exploraciones de sistemas visuales
Navegación del archivo